ajedrez a ciegas
Octubre 16th, 2007
Se ha iniciado precisamente hoy una competición internacional de ajedrez a ciegas en Bilbao. Parece ser, y según dicen, en el participarán algunos de los mejores ajedrecistas del mundo. La verdad es que si jugar al ajedrez ya es complicado, hacerlo con los ojos vendados tiene que ser imposible. Acordarte de donde están tus piezas y las del rival y encima ponerte a pensar que jugada hacer. Tienes que tener una gran cabeza para ser capaz de procesar todo eso al mismo tiempo. A mí, personalmente, si me tapas los ojos no recuerdo seguramente ni donde tengo la mano para mover la pieza.
Pues resulta que al leer esto, me he vuelto a acordadar de mi amigo Oscar. Oscar (conocido internacionalmente y en los festivales de música como Patxotxo) es el que antes de cumplir los 18 ya escupía desde primera fila en un concierto de La Polla Records. Aún así, hay que destacar que compaginaba su afición punk con el ajedrez, llegando incluso a ser todo un campeón de Portugalete. Que no está nada mal.
Recuerdo una vez que vino a una fiesta de la ikastola un jugador profesional de ajedrez. No se me olvidará nunca. Como a Oskar le gustaba y estabamos bastante aburridos por allí, nos pusimos a jugar una partida simultanea que se iba a celebrar. Consistía en que el ajedrecista jugaba contra aproximádamente 30 niños a la vez. Iba moviendose por cada tablero en orden. Así, tú tenías toda la ronda para pensar la jugada y el llegaba y rápidamente y sin apenas pensarselo, movía ficha.

Como os digo estaríamos una treintena. Los mas mayores Oscar y yo, de sobrados y dando la nota. Seríamos ya de sexto de EGB y el resto de los niños apuntados eran bastante más jóvenes. ¿Adivinais a quién le gano el primero al de cuatro movimientos? Efectivamente, a mi. Uno de los mayores ridículos posibles. Me eliminaron antes que al resto. Hice como que lo había hecho queriendo lógicamente. Maquillé al situación intentado mostrar mi creciente pasotismo adolescente. Pero no. Aquello fue hacer el ridículo y punto.
En fin, una de tantas anecdotas. Si me llegan a tapar los ojos lo hago mejor. ;)


















EStube viendo a los ajedrecistas y coincido contigo, lo de jugar a ciegas es para mentes privilegiadas. El jugador indio me pareció un auténtico fenómeno.