txato nuñez demanda al Athletic
August 27th, 2007
Todos sabíamos que Txato Nuñez no solo había tenido cojones para jugar al fútbol, cuentan de él que era un toro difícil de picar. También conocíamos su habilidosa valentía para hacer un placaje a Jimmy Jump en mitad de un partido. Pero lo que ha hecho esta vez lo supera todo. Porque hace falta tenerlos muy bien puestos para demandar al Athletic.
Realmente creo que puede tener bastante razón en sus pretensiones, “Reclama al Club que efectúe el pago íntegro de la cláusula de blindaje que por 900.000€ contempla su contrato. Adicionalmente, el Sr. Nuñez exige al Club otros 250.000€ en concepto de indemnización por los perjuicios que sostiene le ha ocasionado el Athletic Club en su dignidad personal y por los daños físicos y morales que alega estar padeciendo”, según podemos leer en la web del Athletic. En cualquier caso, razones al margen no parece correcto ni ético lo que está haciendo.

Me hace mucha gracia una broma que tenemos en mi cuadrilla de amigos. Cada vez que renuevan a alguien la hacemos.
- ¿Hasta cuando te han renovado?,
- Hasta el dos mil siempre.
Y es que en el Athletic las cosas hasta ahora funcionaban así. Se utilizaban motivos sentimentales para tomar decisiones que afectan en campos tan importantes y tangibles como el económico. Ejemplo de ello los contratos vitalicios. Que manda cojones. O por ejemplo, poner a un inexperto como entrenador del equipo de categoría inferior más importante, incluyendo como cláusula en el contrato que ese era el nivel mínimo en el que entrenaría.
Parece que las cosas pueden cambiar. Esperemos que así sea.
Ahora solo falta que algunas de las personas que se han valido de esas antiguas maneras de hacer, muestren el verdadero amor por el club. Porque querer al Athletic no es trabajar en él, es estar a su disposición. Casi como diríamos de los políticos, que vayan a servir y no a servirse.
Si Txato Nuñez no rectifica y acuerda una salida negociada, todo el buen trabajo como jugador, todo su buen nombre, todo lo que a los que no hemos podido verle jugar nos han contado de él, e incluso su trabajo como delegado, no habrá servido para nada.
















